Las IPS deberán mantener actualizados sus planes de emergencia y reportar diariamente su capacidad de respuesta. MinSalud y el INS intensifican la vigilancia epidemiológica frente a enfermedades respiratorias, transmitidas por vectores, las altas temperaturas, calidad del aire y riesgos asociados al agua.
Bogotá, 9 de octubre. Tras la declaratoria oficial del fenómeno de El Niño en Colombia por parte del IDEAM, el Ministerio de Salud y Protección Social y el Instituto Nacional de Salud (INS) reforzaron las medidas de preparación y vigilancia para anticipar sus posibles efectos sobre la salud de la población.
El 8 de octubre el IDEAM confirmó oficialmente el fenómeno y estableció que existe una probabilidad del 83 % de que alcance una intensidad muy fuerte hasta el primer trimestre del 2027. Este escenario incrementa la probabilidad de temperaturas altas, reducción de lluvias en algunos territorios, presión sobre el abastecimiento de agua y mayor amenaza de incendios de cobertura vegetal.
Especial seguimiento a enfermedades sensibles al clima
El Ministerio y el INS fortalecerán la vigilancia de los eventos que pueden verse afectados por las condiciones propias de El Niño.
El seguimiento comprende eventos de interés en salud pública, como enfermedades respiratorias, así como afectaciones relacionadas con altas temperaturas, enfermedades asociadas con el consumo de agua o alimentos en condiciones inadecuadas y otros eventos vectoriales y zoonóticos, asimismo, eventos que se pueden exacerbar en condiciones de desabastecimiento de alimentos como desnutrición aguda y otras condiciones no transmisibles de gran impacto como morbilidad materna extrema, mortalidad materna y enfermedades cardiovasculares, EPOC y asma.
Los lineamientos nacionales establecen también mantener la continuidad de los programas de vacunación y fortalecer las acciones de promoción y prevención en los territorios.
Las entidades territoriales departamentales y distritales deberán mantener activas las Salas de Análisis de Riesgo Ambiental (SARA), articular las acciones de programa y fortalecer los laboratorios de salud pública para detectar oportunamente riesgos sanitarios asociados a las condiciones ambientales.
Además, las instituciones prestadoras de servicios de salud deberán mantener actualizados sus planes hospitalarios de emergencia y realizar seguimiento diario a su capacidad de respuesta y a eventuales afectaciones que puedan comprometer la continuidad de la atención.
Vigilancia intensificada frente a humo, incendios y calidad del aire
Mediante la Circular Externa 031 de 2026, el Ministerio intensificó las acciones de preparación y respuesta frente a incendios de cobertura vegetal, exposición al humo y deterioro de la calidad del aire.
Esta vigilancia deberá articularse con información ambiental y de calidad del aire, así como emergencias suscitadas por incendios de cobertura vegetal para facilitar decisiones oportunas según el nivel de riesgo de cada territorio.
Protección de las poblaciones con mayor riesgo
Las medidas tendrán especial énfasis en niñas y niños, personas mayores, mujeres gestantes y personas con enfermedades respiratorias, cardiovasculares o crónicas, quienes pueden presentar mayores afectaciones frente al humo y población expuesta constantemente a las altas temperaturas, como personas que trabajan al aire libre y comercio ambulante.
El Ministerio recordó además que El Niño no significa ausencia total de lluvias. Sus efectos no son homogéneos en todo el territorio y pueden presentarse episodios de lluvias fuertes aun durante su desarrollo.
Con estas acciones, el Ministerio de Salud y Protección Social y el Instituto Nacional de Salud buscan fortalecer la preparación territorial, anticipar riesgos y reducir las afectaciones en salud.
Finalmente, el INS desarrolla un mecanismo para producir información al público y estará convocando e invitando a la academia para trabajar en conjunto y consolidar un hub de información en este tema.